CULTURA GASTRONÓMICA ITALIANA

Sin ser pretenciosos ni grandilocuentes La Piperna somos “cultura gastronómica italiana” tal como queda reflejado en nuestro subtítulo, porque lo consideramos fundamental.

Creemos que durante demasiado tiempo e incluso ahora sigue habiendo un enorme desconocimiento sobre la auténtica raíz culinaria italiana y también sobre sus vinos.

Italia es un indiscutible referente gastronómico internacional pero de alguna manera sigue siendo víctima de algunos de sus tópicos por lo que todavía queda por descubrir gran parte de su enorme riqueza y esencia centenaria.

Por todo esto en La Piperna, que es el alma física de nuestro chef, Nello de Biase, encontraréis honestidad principalmente y también mucho respeto hacia todos vosotros  en lo que os  ofrecemos: nuestros platos, nuestros vinos y nuestra atención.

Es cierto que no somos el “típico italiano”, pero somos más italianos que la mayoría. No vamos a lo fácil, vamos a lo verdadero, al paladar de Italia: con su tradición y su futuro

Apostamos por conocer el pasado para crear mañanas, por eso en nuestra carta encontraréis platos antiquísimos aunque desconocidos y creaciones del chef, además de sugerencias diarias en función del producto de temporada para sorprenderos  y crecer cada día.

Y como siempre existe un hilo conductor, el nuestro es la calidad de las materias primas y las elaboraciones íntegras de los productos, que ahora se llaman artesanales porque se tarda mucho y no son rentables.  Pues bien, nosotros apostamos por ellas y hacemos a la antigua y con todo el tiempo del mundo  nuestro pan, el bizcocho del tiramisú, una salsa de tomate natural que cuece dos días, unas aceitunas que se rellenan a mano, una a una, de carnes previamente cocinadas o nuestra sorprendente  selección de raviolis hechos en la casa….

Pero nuestra forma de elaborar no nos define como el restaurante “de la abuela”, la verdad es que no somos eso. Pero sí creemos firmemente que conociendo los fundamentos del pasado tenemos las claves del futuro.

Y eso queremos ser, uno de los muchos futuros gastronómicos auténticos que merece la riqueza de la verdadera Italia.